Hoy lo he vuelto a ver… La verdad es que siempre me toca pararme en esa luz (oye troncos, que ya hablo de luces, adiós semáforos) delante del motel OK, con sus letritas en la hierba en plan Hollywood cutre-kitsch-hortera-grasa y un cartelito plastificado donde anuncian el jacuzzi de mis sueños (con forma de corazón y lucecitas de barrio rojo de Ámsterdam, wwwwweuuuuehhhh). No sé por qué me tiene tan fascinado... ¿Algún trauma infantil? Pues será; pero la hora de psicoanalista se cotiza a precio de barril de gasolina. Con lo que a joderse y contar mis frustraciones en algún foro de estos.Me imagino que si me doy una vuelta por el departamento de estudios culturales de la UPR, alguna de las profes me hablará de los moteles como resultado de una estructura de poder patriarcal-machista que históricamente ha subyugado al género femenino. Por supuesto, la tal profe me llamará un par de veces “neomachista ilustrado” o algo peor, aunque uno trate de explicarle que bueno, siente simpatía por la causa y demás –peor todavía, este es de los que va de enrollao y luego es peor que el resto-. Y encima me tirará a la cabeza un par de sesudos ladrillos de la estantería de “gender studies” con un huevo de citas de Kristeva, Beauvoir, Camille Paglia y compañía… Y eso duele. O sea que mejor asumir una prudente retirada -otros dirán acojonamiento- no siendo que me mande a las de la liga por la emasculación masculina, aquéllas que pululaban por París. Aceptaré resignado que soy culpable de ese ente opresor y alienante llamado Motel….
Volviendo al OK de mis sueños, no recuerdo que los telos argentinos, el bois de Vincennes o las pensiones de Montera en
Cuando vaya a la madre patria me fijaré en las versiones ibéricas del asunto. Me han dicho que camino del aeropuerto de Barajas han puesto una cosa del estilo pero tengo que verlo para apreciar las analogías… No me fío de las fuentes. Como mucho lo que me sonaba eran los garitos de Clara del Rey. En fin, que a la vuelta cuento.
Pues eso, que nunca me encontraréis en el OK… más que nada porque me imagino que vosotros no frecuentáis sitios como ese… Y si por casualidad o un apretón tenéis que ir, decidle al encargado que vais de parte del gallego y os harán un descuentito.
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